1. Primero, antes de ir a buscar un coach, te recomiendo que te hagas una pregunta. Es la pregunta del millón que el 99,99% de personas no contestan con la debida seriedad. La pregunta es: “qué te gustaría que ocurriera en tu vida”? Y escribe durante 30 minutos sin parar. Deja que salga todo, sin censura. Luego léelo y ordena las ideas; prioriza. Y pregúntate si eso que quieres está alineado con lo que es importante en tu vida. De qué forma están tus principales valores representados en esto que quieres? Si no están tus valores en eso, no tendrás suficiente motivación para lograrlo. Luego vuelve a escribir en 1 minuto lo que quieres que ocurra en tu vida. Te recomiendo que lo leas en voz alta a alguien de confianza, y que escuches lo que piensa.
  2. Una vez tienes claro lo que quieres, pregúntate qué necesitas Ser y Hacer para Tener eso que quieres. Escríbelo también. Y léelo después. Mira si has escrito en “primera persona”, es decir, situándote como autor, co-creador de tu vida (y no como víctima de las circunstancias).
  3. Y por último, pregúntate si necesitas a un coach para Ser y Hacer eso que es necesario.

Si la respuesta es “sí”, es hora de seleccionar a tu coach. Pero no hagas como muchas personas, que se ponen a buscar un coach sin saber realmente si lo necesitan o para qué.

Si has hecho lo que te he acabo de comentar, estarás sintonizado con tu real necesidad. Y eso te ayudará a atraer y conectar con el coach que realmente necesitas. Si vas a la búsqueda de un coach sin estar tu mismo sintonizado con tu necesidad, encontrarás de todo menos lo que realmente te conviene.

Dicho esto, una vez tengas tus candidatos para elegir, te recomiendo que hables con ellos por teléfono. Y mira simplemente si hay conexión con el coach. Es algo más que confianza, es intuir que esa persona te sabe escuchar y te comprende. Es lo más importante de esa llamada.

En función de esto, toma la decisión que sientas que es la correcta. Quizá deberás dejar la decisión para pasado mañana (hay personas, como yo que necesitamos “dormir con la almohada” para ver las cosas con claridad).

 Antes de seleccionar un coach, pregúntate si piensas que realmente el coaching puede ayudarte o qué otras alternativas podrían hacerlo.