A todos los clientes que hacen coaching conmigo les hago una pregunta: Si la vida fuera como un puzle que se va construyendo y miras las piezas que has colocado, qué tipo de puzle verías hoy?” Y estas son una muestra de las respuestas que me dan mis clientes:

El puzzle de tu vida

Te resulta familiar?

Tu vida es como un rompecabezas que viene sin una caja donde puedas ver la imagen del puzzle acabado.

Empiezas sin saber cómo encajar ninguna pieza, y a base de pruebas y errores vas encajando más y más piezas, hasta que empiezas a darte cuenta de qué puzzle estás construyendo. Es entonces cuando es más fácil encajar las últimas piezas. Y suele ser al final, cuando pones la última pieza que ves con claridad cómo es el puzzle y con suerte suspiras con enorme satisfacción.

De donde viene esa enorme satisfacción?

De re-conocer que TÚ eres el autor de todas esas piezas y de gustarte la composición que has creado. Y por qué te gusta lo que ves? Porque sabes que has aplicado tus DONES o TALENTOS y que has APROBADO ciertas las LECCIONES que tenías pendientes. Sabes también que has hecho el rompecabezas que querías hacer.

En eso consiste el Secreto del Vivir (en mayúsculas). Comprender que has hecho un “buen trabajo” te llena profundamente.

Por el contrario, si no aprovechas tus dones, no aprendes tus lecciones, o no defines el tipo de puzzle que quieres hacer, acabas montando un rompecabezas que no está a la altura de tu potencial, y eso te acaba provocando tristeza. Y cuando mueres, sientes que has desaprovechado una maravillosa oportunidad. Y esa es la triste realidad para la mayoría de seres humanos.

Me arrepiento de no haber Vivido

 

 

Para construir un puzzle que esté a la altura de tu potencial, para que suspires con enorme satisfacción cuando lo termines necesitas: 

  • (re) disseñar el tipo de puzzle que quieres hacer.
  • re-conocer lo que te hace único y especial (tus dones o talentos), y
  • re-conocer los principales retos que tienes por delante (tus lecciones o aprendizajes pendientes).

Esto y más lo enseñamos en un taller porque TÚ eres la pieza principal del puzzle, la pieza que da sentido al resto de piezas.